El 75% de los brasileños dice que el contrabando favorece el crimen, señala Datafolha Research

por ETCO
14/09/2016

La sociedad es consciente de que el contrabando financia el crimen organizado y el tráfico de drogas y armas y pide una revisión de impuestos

 

La mitad de la sociedad brasileña cree que el gobierno federal es el principal responsable de la entrada de productos de contrabando en el país y el 75% sabe que el comercio de estos productos ilegales, como los cigarrillos, favorece el crecimiento de la violencia y el crimen. El resultado es Búsqueda de datos, encargado por el Instituto Brasileño de Ética de la Competencia (ETCO) y realizado en todo el territorio nacional con más de dos mil personas.

Para el 87% de los encuestados, las altas tasas impositivas sobre los productos fabricados en Brasil favorecen el aumento de los productos de contrabando en el territorio nacional, principalmente provenientes de Paraguay. Conscientes de esta realidad, prácticamente todos los brasileños están a favor de revisar los impuestos sobre los productos legales para hacer que su precio sea más accesible y más competitivo en relación con los ilegales.

Consciente de que el contrabando de cigarrillos desde Paraguay, el principal producto de contrabando, es el que suministra el efectivo y financia las actividades de facciones criminales, como el PCC, el 75% de la sociedad está de acuerdo en que la reducción de impuestos sobre los cigarrillos fabricados en Brasil contribuiría a lucha contra el crimen organizado.

Cuando se les preguntó sobre el consumo de productos de contrabando, el 26% de los entrevistados admitió el hábito de comprar productos ilegales, como productos electrónicos, ropa, zapatos, DVD de juegos y películas y cigarrillos. Esta tasa es aún mayor entre los brasileños de 25 a 34 años y entre las clases D y E, que superan el 30%. Sin embargo, aunque son conscientes de que el contrabando favorece la violencia, el 46% dice que continúa comprando productos ilegales.

“La encuesta muestra que el principal estímulo al contrabando es la diferencia entre el precio, resultado de la ventaja económica que tienen los delincuentes por la disparidad fiscal entre Brasil y Paraguay. En otras palabras, es necesaria una revisión de los impuestos a los productos nacionales para que tengamos plena legalidad en el mercado interno y más seguridad, reflexiona Evandro Guimarães, presidente del Instituto Brasileño de Ética en la Competencia.

"La sociedad también es consciente de la omisión del Gobierno Federal y otras autoridades en la entrada de productos de contrabando en Brasil y, en consecuencia, del aumento de la delincuencia, con el tráfico de drogas y armas", concluye Guimarães.

Además de la violencia y el tráfico de drogas, el desempleo y la evasión fiscal también son huellas dejadas por el contrabando de productos ilegales. Cada año, Brasil pierde alrededor de R $ 115 mil millones con el comercio de bienes ilegales, suficiente para construir 974 hospitales, o 57 mil guarderías o 22 mil escuelas públicas.

Vea los resultados de la encuesta realizada entre el 23 y el 27 de agosto de 2016, con 2.081 personas en Brasil.

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