El contrabando en Foz do Iguaçu disminuye un 80%.
Por Eliane Oliveira, O Globo, 18 de agosto de 2005
BRASILIA. Desde la implementación de un conjunto de medidas para combatir y reprimir la piratería hace siete meses, el gobierno ha registrado una disminución del 80% en el contrabando en Foz do Iguaçu (PR). Además, en términos generales, la entrada de cigarrillos falsificados al país ha disminuido un 20%. Con estos datos, el presidente del Consejo de Combate a la Piratería, Luiz Paulo Barreto, anunció ayer que el programa entra en una segunda fase: combatir la demanda de productos pirateados, en la que se explorarán a fondo los riesgos que estos representan para la salud y la seguridad de los usuarios.
"Estos 15 años de existencia del Código de Protección al Consumidor han servido para perfeccionar las relaciones de consumo en Brasil. La piratería podría arruinar este logro, y no podemos permitirlo", afirmó Barreto, secretario ejecutivo del Ministerio de Justicia.
Con este objetivo, el día 31 el Consejo firmará un convenio con el Departamento de Protección y Defensa del Consumidor (DPDC) del Ministerio de Justicia.
La falsificación afecta incluso a los medicamentos contra el cáncer.
El DPDC remitirá todas las quejas recibidas directamente a los Procons. Esto significa que las agencias antipiratería aprovecharán el amplio alcance del sistema en todo el país.
Según la Secretaría de Hacienda, en la primera fase del programa, las operaciones de inspección y control en todo el país resultaron en la incautación de bienes por valor de R$ 290 millones. Esto representa un aumento del 45% en comparación con el período de enero a julio de 2004.
En colaboración con el sector privado, el gobierno pretende lanzar una amplia campaña contra la piratería. Basándose en un estudio del Instituto Brasileño de Ética Competitiva (ETCO), Barreto citó casos como la falsificación de medicamentos, incluidos los oncológicos.


