El mal de la corrupción

por ETCO
27/06/2014

"La salud pública en Brasil va de mal en peor". Durante décadas, esta frase ha permeado la realidad de todos los brasileños, ya sean usuarios del Sistema Único de Salud (SUS) o trabajadores del sector. ¿Y quién es responsable del problema? Para una pregunta compleja, hay varias respuestas, una de las cuales es muy común: la corrupción.

Sí, la corrupción está arraigada en las negociaciones, el fraude y las desviaciones del SUS, y debe combatirse con rigor. ¿Pero la corrupción sería una causa o un efecto? ¿Diagnóstico o síntoma? Las principales causas de la crisis permanente en el sistema de salud pública se derivan de la falta de enfoque en las acciones y la devaluación de la carrera del funcionario. Para resumir en dos palabras: gestión ineficiente.
El primer paso es cambiar el enfoque a los resultados. Un informe reciente del Tribunal de Cuentas Federal ratificó las condiciones caóticas de la salud pública en Brasil, pero innovó al incluir en los procedimientos de auditoría el análisis de la calidad de la atención.

Por primera vez, un organismo de control se ocupó no solo de la correcta aplicación del dinero público, sino también del estándar de atención brindado a los usuarios del SUS. Esto no significa que, a partir de ahora, los fines justifiquen los medios, sino que, además de las ofertas, contratos y acuerdos, los gerentes e inspectores también tendrán que recurrir a la satisfacción del usuario.
También es necesario cambiar la realidad de los profesionales de la unidad de salud. Mantener el status quo de los funcionarios públicos no puede satisfacer la demanda de la sociedad de servicios de calidad.

Es necesario revisar los planes de carrera de los profesionales estatutarios, con la inclusión de una remuneración basada en indicadores de desempeño, para que los trabajadores se sientan motivados para superar sus propios límites y, por lo tanto, volver a invertir en la carrera pública como un objetivo vital. .

Todos los problemas de salud pública son el resultado del modelo de gestión actual. O más bien, la falta de gestión. El modelo actual es eminentemente procesal, sin la debida observancia de los resultados a alcanzar, basado en una legislación atrasada que afecta a la administración pública.

Es un modelo desprovisto de las herramientas de gestión necesarias para la planificación estratégica, táctica y operativa del SUS, así como para la gestión de la rutina diaria de las unidades de salud pública.

Reinventar el modelo de gestión actual del SUS es el principal desafío para ofrecer servicios de calidad a pacientes y familiares, así como para frenar la corrupción desenfrenada que azota al SUS desde el norte hasta el sur del país.

Por José Carlos Pitangueira Filho, médico, es director de proyectos en el Instituto Nacional de Asistencia a la Salud y la Educación (Inase).

Publicado originalmente en O Globo, 20/06/2014.

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