El buen ejemplo de Rio Grande do Sul

Por ETCO
28/10/2015

Rio Grande do Sul tiene una de las leyes específicas más importantes contra el deudor persistente del país. Fue creada en 2011 y desde entonces ha logrado recuperar R $ 17 millones adeudados por estos contribuyentes y reducir el número de empresas en esta situación en un 26%.

El fiscal general adjunto para asuntos administrativos de la oficina del fiscal general en el estado de Rio Grande do Sul, Cristiano Xavier Bayne, señala que hay 160 compañías de contribuyentes en Rio Grande do Sul y 40 de ellas están clasificadas como deudores regulares. "Estas compañías representan el XNUMX% de todos los impuestos que no se recaudan de las arcas estatales anualmente", dice Bayne.

Subraya la importancia de combatir a estos deudores, que lo hacen de forma premeditada. Según Bayne, del universo de mil empresas, solo doscientas están siendo sometidas al régimen de inspección. Esto se debe a que, antes de ser incluidos en este régimen, tienen derecho a una amplia defensa.

COMO FUNCIONA

Para no dañar a los deudores comunes, la legislación gaucha creó un criterio que determina quién puede clasificarse como regular. Este grupo incluye al contribuyente que no recauda el ICMS durante al menos ocho meses del último año.

La legislación también prevé la emisión de avisos para que el contribuyente tenga la oportunidad de regularizar su situación antes de cualquier forma de sanción. Solo después de eso se puede incluir a la empresa en el régimen diferenciado.

Quien ingrese a esta categoría debe comenzar a recopilar el ICMS al momento de emitir la nota, en lugar de hacerlo mensualmente sobre el total de las notas emitidas en ese período. La legislación también cuenta con el apoyo de los clientes de estas empresas. Para esto, el canje de créditos ICMS teóricamente pagados por compañías clasificadas como deudores permanentes solo es posible si se presenta la guía de recaudación de impuestos.

Sin embargo, la ley aplicada en Rio Grande do Sul sigue siendo motivo de controversia. Primero, fue cuestionado por el Tribunal de Justicia del estado, que encontró que no había razón para suspenderlo. La discusión fue llevada a la Corte Suprema Federal (STF). Según los grupos que cuestionan la iniciativa del gobierno, el proyecto viola el derecho a la libre empresa al establecer reglas que dificultan la realización de las actividades comerciales de las empresas que están bajo el régimen diferenciado. El gobierno gaucho cuenta con el apoyo de varias instituciones, como la Unión Nacional de Empresas de Combustibles (Sindicom), que se convirtió en parte del proceso como un amicus curiae. Todavía no hay fecha para la sentencia en el STF.